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EL SOFTWARE "MADE IN ARGENTINA" BUSCA UN LUGAR EN EL MUNDO
Con precio y creatividad como ventajas competitivas, el software
argentino busca expandir las fronteras de sus mercados de exportación,
un negocio que en 2004 podría crecer hasta el 20 por ciento
Distintas iniciativas gubernamentales y privadas
intentaron con éxito seducir en los últimos meses
a países cercanos como México o España, pero
también a compradores lejanos, como los chinos.
El atractivo: los competitivos precios alcanzados después
de la devaluación del peso argentino, en enero de 2002,
y la alta calificación de los recursos humanos locales.
Según datos de la Cámara de Empresas de Software
y Servicios Informáticos (CESSI), las exportaciones de software
argentino ascendieron en 2003 a 170 millones de dólares
y en 2004 podrían alcanzar los 205 millones de dólares.
Entre los casos exitosos está Ceicom, que creó el
sistema Aracs de gestión administrativa y comercial para
compañías áreas y que está en el mercado
desde 1987. "Comenzamos con aerolíneas de Latinoamérica
y, desde hace dos años, tenemos oficinas en España,
con clientes como Spanair, desde donde queremos expandirnos por
toda Europa", dijo a EFE Héctor Morel, directivo de
Ceicom.
De las 280 líneas aéreas que existen en el mundo,
una treintena opera con este software "ciento por ciento argentino" que,
según Morel, "tiene ventajas que los otros pocos sistemas
similares que hay en el mercado no pueden ofrecer" como la
resolución "en línea" de problemas en menos
de 48 horas. "
La industria argentina del software, que el año pasado facturó casi
mil millones de dólares, tiene por delante el "modelo
de las tres i", Israel, Irlanda y la India, los tres líderes
mundiales de producción y exportación de programas
informáticos.
"
Irlanda basa su modelo en su cercanía a Europa. La India,
en la mano de obra barata y la producción a escala. E Israel,
en las incubadoras de negocios y la innovación. Nosotros
no tenemos nada que ver con eso: nuestro diferencial es la creatividad
y la flexibilidad", asegura Daniel Paz, coordinador del Grupo
Exportador de Tecnologías de la Información.
Se trata de un grupo que reúne a 10 pequeñas y medianas
empresas del polo tecnológico de la ciudad de Rosario (350
kilómetros al noroeste de Buenos Aires) que hace seis meses
unieron esfuerzos para explorar nuevos mercados que compren sus
programas de gestión empresarial y sus sistemas industriales
de automatización y control. "Argentina puede hacerse
un lugar en el mundo con capacidad técnica de diseño
en idioma español, con costos más competitivos que
los de Europa, pero con el mismo nivel de calidad que se desarrolla
allí. La gran diferencia es la creatividad que podemos ofrecer",
sostiene Paz.
El grupo ya exporta a Centroamérica y México pero
quiere entrar con fuerza en los mercados de Estados Unidos, Perú,
Colombia y España, adonde viajarán este año,
y estarán presentes en el tercer Congreso Internacional
de la Lengua Española, que se celebrará en Rosario,
en noviembre.
Como el gobierno argentino cree que el sector tiene un gran potencial,
en los últimos meses organizó misiones comerciales
a México y China que incluyó la promoción
del software de producción local.
En el caso de China, de la decena de empresas que participaron,
el resultado más significativo es el de Novamens, una compañía
de sólo 35 empleados, que en marzo dará libre acceso
a unos cien millones de chinos al programa Neos, similar al Messenger
de Microsoft. "En estos momentos, trabajamos en la traducción
al chino. La idea es, una vez que Neos esté difundido en
China, vender una versión para empresas", explicó el
vicepresidente de Novamens, Juan José Comellas, quien agregó que
en Singapur y Tailandia ya mostraron interés por el programa.
Según el joven ejecutivo, la oportunidad para esta empresa
argentina se dio porque "el gobierno chino quiere migrar a
tecnologías más abiertas, no hay en otros países
productos de este tipo para ellos y no quieren comprar programas
a Estados Unidos y pagarles derechos". La compañía,
que ya tiene oficinas en Virginia (EEUU), planea establecerse en
China o asociarse a un representante en ese país si el negocio
prospera.
Unas 20.000 personas trabajan en Argentina en el sector de las
nuevas tecnologías en un total de 880 empresas, de las cuales
el 70 por ciento tienen menos de 15 empleados.
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